“Sé que los sueños se hacen realidad… y más cuando trabajas para lograrlo.”
Estoy en una etapa donde siento que por fin estoy saliendo del túnel, aunque todavía existan dudas que me acompañan. No ha sido fácil. De hecho, llegué aquí después de un bajón muy fuerte en mi vida profesional, uno de esos momentos que te sacuden hasta la raíz.
Pasé por un tambaleo económico que me dejó sin aire. Todo parecía alinearse en mi contra: malas coincidencias, desafíos que no esperaba. Y sin embargo, hoy entiendo que cada obstáculo fue una oportunidad para forjarme, crecer espiritualmente y vivir de otra manera.
El punto de quiebre
Recuerdo ese instante en el que me sentí completamente desconectada. Sin energía. Sin ganas. Y ahí, en medio del caos, encontré la paz en algo tan simple como escucharme a mí misma en silencio, o entrar a una iglesia y sentir calma. Fue ahí donde entendí que no podía seguir así.
Un sacerdote me dijo una frase que se me quedó grabada para siempre:
“Las piedras se pulen con el choque de las olas en el mar.”
Ese día comprendí que el caos no es enemigo, sino maestro.
Lo que aprendí del miedo
Siempre he sido una mujer guerrera, apasionada y arriesgada. Pero nunca he dejado de sentir miedo. ¿Sabes qué descubrí? Que el miedo no es un freno… es gasolina.
Las personas valientes no son las que no sienten miedo, son las que lo usan a su favor para dar el salto. Hoy, cada vez que lo siento, sé que estoy frente a algo importante.
Mis pilares
Mi esposo , mis hijos, mis padres, son mi motor. Pero también me tengo a mí. Yo soy mi persona favorita, la que se levanta cada mañana, aun con dudas, y dice: “Vamos, un día más”.
Y, sobre todo, mi fe es mi sostén. Dios y la Virgen son mis pilares, la luz que me recuerda que todo esto tiene un propósito.
Si hoy estás pasando por algo parecido…
Te abrazo desde mi experiencia. Aún no he llegado a la meta final, pero sé que estoy cerca. Ha sido un camino duro, sí, pero lleno de aprendizajes, amor propio, introspección y claridad.
Aprendí a quedarme con las personas correctas, a dejar ir a quienes no suman, y a confiar en mi propósito cuando todo parecía oscuro.
Si hoy sientes miedo, úsalo. Si hoy todo parece caos, aprende. Si hoy no ves luz, sigue caminando… porque todo esto, un día, tendrá sentido.
«El miedo no es tu enemigo, es la señal de que estás frente a algo que vale la pena.»
¿Qué haces tú cuando el miedo aparece en tu vida? ¿Te paraliza o lo usas como motor?
Lucha siempre por lo que te haga feliz
Tu coach Dayana


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